Hola! Yo soy Carlota. Venezolana viviendo en Houston. Desde que empecé este viaje que es la maternidad, ya somos 4 pasajeros en este barco y este espacio existe para contar nuestras aventuras! La vida me regaló la oportunidad de dedicarme 100% a mis Pirulingos, toda mi ilusión esta en ellos que me hacen tan feliz, que son el motor de mi vida que se recarga de sus risas y sus llantos, de sus ojitos iluminados... Estoy aquí para contar lo que pienso, lo que siento y aprendo mientras criando-ando!

criando-ando

Centrarse en lo positivo

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Hace algunos fines de semana, nos despertamos el domingo con unas ganas enormes de ir a la playa… Llevábamos tiempo queriendo ir y por diferentes razones lo habíamos pospuesto. Pero esa mañana no, esa mañana preparamos todo rápido y nos fuimos felices a Galveston que son las playas que nos quedan a una hora, a las que ya habíamos ido y en las que habíamos disfrutado anteriormente.

Pero apenas llegamos nos dimos cuenta que la playa no estaba en su mejor día: el mar se veía más revuelto, la orilla estaba llena de algas… Seguimos por la costa buscando un mejor punto para pararnos y cuando creímos encontrarlo nos dimos cuenta que el panorama era el mismo… Incluso la arena justo en la orilla no estaba suelta y clara como para las creaciones que los Pirulingos venían dispuestos a hacer en ella.

La vista nos desalentó bastante, llegamos a pensar dar media vuelta y regresar sintiendo que así no valía la pena… pero ya estábamos allí así que decidimos quedarnos y sacar lo mejor del día…

Y nosotros pensando en conformarnos y el día nos regaló mil maravillas: nos sentamos un poco más atrás donde la arena sí estaba suelta y clara y los Pirulingos se deleitaron empanizándose mientras construían castillos y huecos para llenar con agua. El día estuvo lleno de un sol caliente pero también una brisa que nos refrescó a Andres y a mi mientras conversábamos tranquilamente viendo a Andres Ignacio y Eugenia jugar sin parar. El agua, más allá de las algas en la orilla estaba a la temperatura perfecta para refrescarse del sol y esa playa es súper bajita, ideal para el tamaño de unos Pirulingos que no dejaron de correr olas, saltar olas y chapotear. Nos bañamos los 4 y disfrutamos enormemente ese momento y mientras veía a mis hijos disfrutar y reírse me di cuenta de 2 cosas que son las que me hacen escribir este texto.

Por un lado fue un momento que me hizo ver muy claro la maravilla de percibir el mundo a través de mis hijos! Ellos me regalan la posibilidad de ver las cosas con la sencillez y la inocencia de sus miradas. Estar con ellos me permite centrarme en lo positivo que generalmente es lo que ellos notan, es lo que ellos resaltan y es lo que nos regala esos pequeños instantes de plenitud y felicidad. 

Y al mismo tiempo sentí que nuestro día de playa, casi arruinado sin razón, era una metáfora perfecta de cómo es la vida. Porque muchas veces si vemos un poco más allá y logramos centrarnos en lo positivo descartando lo que aparentemente nos molesta; si nos enfocamos en las cosas buenas y no nos quedamos con lo malo… pueden venir grandes cosas y de allí surgen los momentos especiales, los que perduran, los que se vuelven memorables. 

Y con esos pequeños momentos se construye la felicidad! 

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Publicado el 18 de agosto de 2014


Imágenes y letras [21/52]

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[21/52] Big Balloons!

Cuando le tomo fotos a los Pirulingos normalmente se intercambian 2 escenarios:

1.- Yo voy con mi cámara capturando sus caras, miradas, expresiones sin que ellos se den cuenta o al menos intentando no interrumpir lo que hacen. Son las fotos más naturales, las más espontáneas y generalmente de ese grupo nacen mis favoritas…

2.- Fotos posadas: en las que tengo que pedir que se queden quietos, rogar que vean la cámara, y suplicar una sonrisa no forzada… estas no siempre logro que salgan bien, porque aunque parezca lo contrario, mis Pirulingos se fastidian muy rápidamente de las fotos y cuesta Dios y su ayuda para que vean a la cámara!

Pero hoy este #imágenesyletras presenta una tercera modalidad que no se repite mucho y que debo aprovechar en tanto se presenta.

El día de la fiesta de cumpleaños de Eugenia, en tanto vieron los globos gigantes que formaban parte de la decoración, ELLOS ME PIDIERON que les tomara fotos jugando con ellos!

Enseguida salimos al jardín, se los amarré a las muñecas para evitar que los soltaran y salieran volando y pasaron varios minutos jugando mientras yo les tomaba fotos… En un momento hasta se pararon quietos y miraron a la cámara sonriendo son sus mejores sonrisas!!!

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Al final incluso Ashio se inclinó a darle un besito a la cumpleañera…

A lo que ella respondió levantando la cara y correspondiendo el beso de su hermano…

Para terminar limpiándose la boca simultáneamente diciendo: “Mami, nos besamos en la boca!!!”

…. y morirse de risa y salir corriendo!

Fin de la sesión: unas fotos lindas y coloridas y una mamá feliz y derretida! 

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Imágenes y Letras es un proyecto fotográfico en el que me propuse capturar la relación de mis Pirulingos las 52 semanas del año.

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Publicado el 7 de agosto de 2014


Amamantar por primera vez

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Amamantar es y ha sido parte importante de mi vida desde el día que nació Andres Ignacio. Es de las cosas más lindas que me trajo la maternidad. 

Desde muy pequeña la lactancia materna estuvo ahí, en mi mente, en mi vida, en mi conciencia. Muchos saben que mi mamá se dedica, y lo ha hecho desde hace muchos años, a promover y apoyar la lactancia materna. Y comenzó en mi casa, por lo que escuchar de la lactancia materna, de sus beneficios, sus bondades, las maravillas de practicarla, era para mi, el pan de cada día. 

Siempre me interesó, siempre me identifiqué, siempre me causó ilusión y me generó ternura el acto de amamantar, de alimentar a tu hijo con algo perfectamente creado por tu cuerpo para hacerlo así. Me parecía maravilloso!

La teoría estaba allí, bastante asimilada: los avances científicos, los estudios detrás de la composición de la leche humana, los testimonios de madres que amamantan, las dificultades para hacerlo, las verdades y los mitos… lo veía en la práctica, sabía cómo se debe pegar un bebé al pecho para no romper los pezones, las diferentes posiciones para amamantar, cuáles son los síntomas de una mastitis, cómo funciona la glándula mamaria, cómo se compone la leche, su variabilidad biológica… Hablar de Lactancia Materna me era fácil, me era común, me era conocido…

Y entonces a principios de 2009 quedé embarazada. 

Y con el embarazo la lactancia se volvió más cercana y más real… mi cuerpo se comenzaba a preparar para amamantar y mi alma se ilusionaba con la idea de hacerlo.

Leí más de lactancia, repasé lo que sabía, ahora todo tenía el matiz de la espera y de la anticipación.

Amamantar era mi opción de alimentación para ese bebé que esperaba con tanta ilusión… quería hacerlo, sentía que podía pero igual me asustaba que se presentara cualquier contratiempo, cualquier dificultad… Porque también sabía que -lastimosamente- amamantar en nuestro tiempo a veces no es tan natural. 

Y llegó el 19 de octubre de 2009. A las 9:30pm nació Andres Ignacio, menos de una hora más tarde estaba pegado a mi pecho! 

Como les digo sabía mucho, esperaba mucho…

Pero nada de lo que leí, nada de lo que soñé o le escuché a mi mamá pudo compararse con ese momento… Sabía mucho y no sabía nada porque el sentimiento me tomó por sorpresa, las sensaciones me dejaron sin más argumento que el de la vivencia, que el de experimentar por mí misma lo que era amamantar. 

Tener a mi bebé al pecho, extendió el nexo del cordón umbilical…

Sentir cómo esa criatura tan chiquita succionaba tan fuerte, me llenó el corazón y me dio fuerza…

Sentir que seguía siendo yo el mayor consuelo y refugio de mi hijo, me hizo sentir superpoderosa…

Verlo buscar el pecho, aún con los ojos cerrados llegando instintivamente por el olor, me confirmó la grandeza de la naturaleza…

Sentir su mano tan pequeña, su diminuto puño cerrado tocando mi pecho, me llenó de ternura y alivió el dolor del parto…

Ver las gotas blancas que brotaban abundantes de su boca, borró cualquier miedo a no tener suficiente leche…

Tener a mi mamá conmigo y poder vivir juntas, el mismo día, todo lo que soñamos y todo lo que me enseñó, me llenó de gratitud con ella y con la vida…

Contar con el apoyo de Andres, siempre a mi lado, seguro que amamantar era lo mejor para su hijo; me hizo amarlo más y sentirme más segura…

Amamantar a Andres Ignacio, verlo crecer sano y feliz, unido a mi de esa manera tan especial cuando quería su tetica aun me llena de felicidad, de orgullo y de satisfacción por haber podido regalarle el infinito amor que siento por él través de mi pecho! 

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Publicado originalmente el 16 de febrero de 2012

Republicado el 1 de agosto de 2014, día Mundial de la Lactancia Materna

Otro post de Lactancia: Destete

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